15 señales de que tienes un coeficiente emocional alto

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La inteligencia emocional (EQ: coeficiente emocional) es la capacidad del ser humano de entender y controlar sus emociones y las de los demás. Se cree que el EQ es un factor más importante del éxito que la inteligencia “común”, IQ. Porque dominar las pasiones conviene más que dominar la mente.

1. Sabes identificar lo que sientes

Cuanto mejor puedes expresar con palabras tus emociones, mejor puedes entender el motivo de estos sentimientos y qué es lo que debes hacer para estar en un buen estado de humor.

 

2. Buscas entender a las personas

El interés por los demás es una de las señales fundamentales de una persona emocionalmente inteligente. En el deseo de conocer y entender a la gente muestras tu atención y preocupación por ellos.

 

3. Aceptas cualquier cambio

Otra señal de un coeficiente emocional alto es la capacidad de adaptarse rápidamente a todo tipo de cambios. Y si buscas cambiar e incluso puedes formar un plan con anticipación, de acuerdo con el cual en un momento determinado tendrás que cambiar algo en tu vida, tu nivel de EQ aumenta aún más.

 

4. Conoces tus lados fuertes y débiles

Conoces bien tus mejores y peores rasgos y sin equivocación determinas los factores que son capaces de llevarte al éxito. Al mismo tiempo, sabes aprovecharte de tus lados fuertes y ocultar los débiles.

 

5. Entiendes a las demás personas

Una de las señales de EQ alto es la habilidad de comprender a los demás y captar sus sentimientos y estados anímicos. Recuerda: si sabes leer a la gente como un libro abierto, eres una persona excepcional.

 

6. Eres difícil de ofenderte y no guardas rencor

Básicamente no eres susceptible a todo tipo de situaciones negativas y no guardas rencores. En una situación ridícula fácilmente puedes reírte de ti mismo y dejarla ir rápidamente.

 

7. Eres capaz de contenerte

Si puedes quedarte callado cuando es necesario y evitar todo tipo de acciones no pensadas, tu nivel de EQ es bastante alto. Siempre evitas frases como “No pienso que pueda hacerlo“ o ”No estoy seguro” y sabes decir “No” a tiempo.

 

8. No temes tus propios errores y no retienes pensamientos negativos

Nunca te obsesionas con tus fracasos y siempre los dejas ir fácilmente. Consideras tus errores como una llave rumbo al éxito y simplemente sacas lecciones importantes de ellos.

 

9. Das sin esperar nada a cambio

Las personas emocionales valoran las relaciones estables y hacen todo lo posible para mejorarlas todo el tiempo. Es por eso que hacen regalos sin motivo y sin esperar nada a cambio.

 

10. Evitas a las personas irrelevantes

Si sabes controlar tu interacción con este tipo de personas, tienes una inteligencia emocional desarrollada. Hablando con ese tipo de personas nunca te permites mostrar enojo o irritación, al contrario, incluso intentas ayudar a una persona en apuros.

11. No buscas ser perfecto

Nunca dejas de evolucionar pero no pones como objetivo final un ideal en particular porque sabes que simplemente no existe. Nunca te das por vencido si algo no sale como lo habías planeado, y nunca piensas que no eres capaz de lograr algo.

 

12. Valoras lo que tienes

No olvidas agradecerle a diario a la vida por todas las oportunidades y logros que tienes. Esta costumbre, sin duda, te ayuda a estar en un mejor estado anímico, tener más energías y sentirte mejor físicamente.

13. Sabes descansar

Si piensas que trabajar 24 horas al día es un factor garantizado del éxito, estás equivocado. Un horario tan loco solo te provocará mucho estrés y un agotamiento total, por lo tanto, nunca olvides que necesitas tomar un descanso de vez en cuando.

 

14. No tomas mucho café y duermes lo suficiente

Sabes con seguridad que consumir café en grandes cantidades y la falta de sueño también puede provocar una situación de estrés en cualquier momento, por lo tanto, nunca menosprecias la importancia del sueño durante el cual se restablece la atención, la memoria, el autocontrol y la mente fresca.

15. Nunca dejas que otros cambien tu estado de ánimo

Eres dueño de tu propia felicidad y no dejas que otras personas, mediante réplicas burlonas u opiniones negativas, reduzcan la alegría de tus logros. Tienes mucha dignidad pero nunca te soprepones por encima de los demás y tomas en cuenta todo tipo de crítica para volverte aún mejor y más exitoso.