3 mascarillas faciales con mantequilla para embellecer tu rostro

e0d17b24-6b9d-4a49-9206-501afb9485d6

1. Mascarilla de mantequilla y papaya

Mascarilla-de-mantequilla-y-papaya

La papaína que encontramos en la papaya la hace un gran aclarador facial. Además, tiene propiedades exfoliantes que ayudan a eliminar barros e impurezas de las capas más profundas.

 Por este motivo, te recomendamos usar esta mascarilla si el acné se niega a desaparecer o si tienes manchas en la piel.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de mantequilla (16 g)
  • 2 cucharaditas de pulpa de papaya (10 g)

Preparación

  • Mezcla los dos ingredientes en un recipiente pequeño y revuelve muy bien hasta lograr una consistencia homogénea.
  • Aplica la mascarilla sobre tu piel limpia y seca y deja reposar por 25 minutos.
  • Retira con agua tibia mientras das un masaje circular y seca muy bien dando pequeños golpecitos.

 

2. Aceite de oliva y mantequilla

¿Tu piel es extremadamente seca? Algunas personas experimentan una resequedad excesiva por ciertas enfermedades o condiciones, como la diabetes.

De ser ese tu caso, estamos seguros de que la segunda de las mascarillas faciales con mantequilla es todo lo que necesitas.

 Al mezclar dos grasas obtienes un extra de hidratación que pocos productos de belleza comerciales te darán. También es buena idea utilizarla en cualquier área que esté muy reseca, como codos o rodillas.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de mantequilla (16 g)
  • 1 cucharadita de aceite de oliva (5 g)

Preparación

  • Derrite la mantequilla a baño María.
  • Combina la mantequilla derretida con el aceite de oliva en un frasco pequeño de cristal.
  • Aplica con ayuda de una brocha y da un suave masaje circular durante 3 o 5 minutos.
  • Deja reposar por 5 minutos más
  • Lava con suficiente agua tibia.
  • Si te sobra demasiada combinación, puedes guardarla en un frasco de vidrio.

 

3. Mantequilla y sal

sal

¿Te da pereza realizar una exfoliación antes de aplicar estas mascarillas? En ese caso deberías probar esta opción. La sal tiene la fuerza para eliminar células muertas mientras la mantequilla aporta suavidad.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de mantequilla (40 g)
  • 1 cucharada de sal fina (10 g)

Preparación

  • En primer lugar, lava tu rostro con agua y jabón neutro.
  • Mezcla los dos ingredientes hasta formar una pasta.
  • Toma un poco de la mascarilla y da un suave masaje circular en todo el rostro y cuello por 5 minutos.
  • Cuida bien de que la mezcla no entre en los ojos y deja reposar por 10 minutos.
  • Pasado el tiempo indicado, limpia con agua tibia.

Beneficios de aplicar mascarillas faciales con mantequilla

Aplicar mantequilla en el rostro de forma regular te dejará una piel bien hidratada y brillante sin rastro de resequedad.

Con el tiempo, y si aplicas regularmente estas mascarillas, verás disminuir las líneas de expresión o arrugas y manchas.

Lo anterior se debe a que la mantequilla es rica en antioxidantes como la vitamina A y E. Ambas vitaminas son necesarias para un cabello y piel saludables.

  • Si tienes deficiencia de vitamina A, tanto tu cabello como tu piel lucirán resecos, pálidos y escamosos.
  • Por su parte, la deficiencia de vitamina E facilita el daño ocasionado por radicales libres, manchas en la piel y arrugas.

Todo esto empeora si estás en contacto con un ambiente muy contaminado, tu dieta es poco balanceada y tienes más de 30 años.

¿Cuándo usar estas mascarillas faciales con mantequilla?

La periodicidad con que decidas usar las mascarillas faciales con mantequilla depende del problema que tengas:

  • Si tu piel está demasiado reseca, deberías aplicarlas una vez por semana.
  • En caso de que tu piel esté bien pero desees evitar la resequedad, aplica estas mascarillas dos veces al mes.
  • Para las pieles grasas recomendamos no aplicar estas mascarillas más de una vez al mes. Lo mejor en estos casos sería optar por otros ingredientes, pues la mantequilla puede aumentar la producción de grasa en tu piel.

También te recomendamos aplicar estas mascarillas después de una exfoliación. De esta forma, tu piel está limpia y preparada para absorber toda la hidratación posible.