7 alimentos para limpiar y fortalecer tus arterias

Limpiar-arterias-salud-bienestar

Para prevenir  enfermedades cardiovasculares es fundamental que llevemos una dieta equilibrada, que evitemos el tabaco y el alcohol y que realicemos, al menos, 30 minutos diarios de ejercicio.
Las enfermedades cardiovasculares se llevan cada año la vida de miles de personas en todo el mundo. El origen está casi siempre en la aterosclerosis, que es, en realidad, una variedad de arteriosclerosis.

Las arterias se endurecen debido a la presencia de grasa en forma de placas y a otras sustancias dañinas, a la hipertensión, a las inflamaciones… Dolencias que suelen cursar en silencio y de forma asintomática hasta que aparece el infarto de miocardio.

Debemos prevenirlo. Es vital que cuidemos de la salud de nuestras arterias, sobre todo si tenemos antecedentes genéticos y si, por ejemplo, hemos llegado ya a la menopausia.

A lo largo de nuestra vida y en el caso de las mujeres, los estrógenos han actuado como protectores frente a la arterioesclerosis, pero a partir de los 55 años y debido a los cambios hormonales, sufrimos un riesgo más elevado frente a este tipo de dolencias.

Te invitamos a conocer 7 alimentos que no deben faltar en tu dieta para limpiar y fortalecer tus arterias. ¿Te lo vas a perder?

En primer lugar, empezaremos haciendo una importante aclaración sobre lo que es la aterosclerosis y la arteriosclerosis.

La primera se considera más grave al centrarse en esas arterias cercanas al corazón, es decir, las más gruesas.

Por su parte, la arteriosclerosis afecta a las arterias pequeñas, ahí donde también aparece un estrechamiento por la acumulación de grasa y otras sustancias.

1. El jugo de granada

Es interesante saber que tomar de forma regular jugo de granada nos va ayudar a disfrutar de una mejor salud cardíaca, y a reducir la incidencia tanto de la aterosclerosis, como de la arteriosclerosis.
Nos ayuda a limpiar las arterias, reduciendo además el estrés oxidativo.
El jugo de granada reduce la proteína quimiotáctica, un tipo de químico que origina la inflamación de las arterias.
Evita que se acumulen grasas en los músculos cardíacos.

2. El aguacate

AGUACATE

Hay quien evita consumirlo porque piensa que nos puede hacer subir de peso. El secreto de los aguacates, a pesar de ser un alimento calórico, está en tomarlo siempre con moderación y equilibrio.

Puedes disfrutar de medio aguacate cada día combinado con tus ensaladas, por ejemplo, ahí donde incluyas fibras y ricos vegetales de hoja verde. ¿La razón? Disponen de vitamina B, un elemento muy saludable para nuestro corazón.

Los aguacates son ricos en esas grasas capaces de evitar la oxidación de nuestro organismo y de que las placas de grasa se adhieran a las arterias. ¡Y están riquisimos!

3. El ajo

Como ya sabes, el ajo es uno de los mejores antibióticos naturales que existen y, a su vez, es un tratamiento ideal para cuidar cada día de la salud de nuestro corazón:

El ajo es rico en antioxidantes.
Nos ayuda a combatir el colesterol malo o LDL, y a elevar el “bueno”.
El ajo, además, mejora el flujo sanguíneo y regula nuestra tensión.
El secreto está en tomar cada día un diente de ajo con un vaso de agua. Si te preocupa el mal aliento, solo tienes que beber después un sorbo de leche o ponerte en la boca unas hojitas de menta. ¡Es muy efectivo!

4. Las manzanas

Manzana-verde

Para que la manzana cuide de nuestro corazón y de nuestras arterias debemos consumirla con piel. Es aquí donde se encuentra la pectina en un nivel más elevado, así como la fibra, que nos ayudarán a su vez a reducir el colesterol.

Tampoco debemos olvidar que las manzanas son ricas en flavonoides, muy necesarios para reducir las inflamaciones y evitar el peligroso endurecimiento de las arterias.

5. Sí a los frutos secos

Sí a comer entre 4 o 5 nueces diarias, sí a las avellanas, a los pistachos, a los anacardos… Los frutos secos son ricos en ácidos grasos omega 3, necesarios para cuidar de nuestro corazón y reducir el colesterol malo.

Combínalos como desees: en tus desayunos con un yogur natural, en tus ensaladas o como simples snacks cuando te venga el hambre entre horas. Ahora bien… ¡Recuerda tomarlos siempre sin sal!

6. Sí al aceite de oliva

El aceite de oliva virgen prensado en frío nos protege frente a numerosas enfermedades del corazón. Puede que te preguntes a qué nos referimos con “prensado en frío”. Te lo explicamos.

El aceite prensado en frío es aquel que guarda las mismas características biológicas que tenia cuando se encontraba de forma natural, es decir, a partir de la semilla o el fruto.
El aceite de oliva se obtiene del olivo, de la pulpa de su fruta. Lo que llega hasta nosotros debe ser “la perfecta sustancia vegetal”, elaborada de la forma más natural posible.
Se vigila la temperatura para que no supere nunca los 40 ºC y, así, se respete la estabilidad molecular de los ácidos grasos.

Gracias a este proceso natural y a ese prensado en frío el aceite de oliva es un tipo de grasa muy saludable para nuestro corazón y para proteger nuestras arterias.
¡No olvides pues buscar siempre el aceite de oliva de mejor calidad!

7. Los grandes beneficios de las semillas de sésamo

Aceite-de-sésamo
¿Sabías que las semillas de sésamo son todo un tesoro de beneficios para nuestro corazón?

Añádelas de forma natural en tus desayunos o ensaladas porque, además de ser adecuadas para reducir el dolor de artritis, actúan como grandes cardioprotectores, muy adecuados para prevenir la aterosclerosis.

Como nota final señalarte que lo más adecuado para prevenir este tipo de enfermedades cardiovasculares, será siempre llevar una alimentación balanceada, hacer un poco de ejercicio diario y evitar hábitos tan peligrosos como el tabaco.

Revisa tu tensión de forma regular y no olvides hacerte pruebas periódicas para controlar tu nivel de colesterol. ¡Tampoco olvides gestionar tu estrés y potenciar tus emociones positivas!