¿Cómo evitar el mal del puerco?

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Típico. Llega la hora de dejar a un lado el papeleo, poner en modo hibernar la computadora y encaminarse a degustar los sagrados alimentos. Ante nosotros se pueden presentar dos opciones: un flamante tupper lleno de delicias maternas, o un restaurante, comedor, fonda, puesto de la esquina, etcétera. La que sea nuestra decisión, el mal del puerco estará allí, atento a nuestros actos. Y, al menor descuido, entrara en todo nuestro ser para hacer de las suyas.
Conocemos sus efectos. A nadie nos gusta sentirlos. Menos si 20 minutos después debes volver a estar en tu lugar y terminar con tus obligaciones godinezcas. Tan buenos como somos, nos daremos a la tarea de compartir algunos consejos para evitar caer en sus gorditos y rosados brazos.

A saber:

Primero que nada, llamémoslo por su verdadero nombre: Somnolencia postprandial. Aunque te suene, no es el nombre de algún demonio. Este término habla del momento en que nuestro sistema digestivo comienza la ardua tarea de procesar la barra del buffet que engulliste.

Existen dos tipos de “somnolencia postprandial” (como si no tuvieras ya suficientes problemas), los cuales varían dependiendo de cuántas órdenes de tacos pediste o cuánto abusaste del postre. Ambos comparten el hecho de que disminuyen el flujo de sangre que va hacia el cerebro; la diferencia es que uno es causado por abusar del azúcar y otro por excederse en el consumo de grasas. Por lo que las reacciones químicas son diferentes.
Oh, bienamadas grasas
Producen una hormona llamada colecistoquinina, responsable de generar enzimas para digerirlas.

Buena idea: Incluir en tu comida un poco de ensalada, la fibra se unirá a la grasa y tú estarás más feliz al final del día.

Mala idea: Pensar que por ir al Gym la grasa se digerirá más rápido.

Buena idea: Pedir tus tacos con cilantro, esta planta posee propiedades favorables para la digestión y exilio de las grasas.

Mala idea: No beber agua natural durante tu día laboral.

Adorable azúcar

La glucosa aumenta y, a su vez, se incrementa un aminoácido (elemento químico que ayuda a la digestión) llamado triptófano, precursor de la melatonina, encargada de regular el ciclo del sueño.

Buena idea: No pedir dos rebanadas de postre.

Mala idea: Completar ese “huequito” con otro.

Buena idea: Tomar una taza de café americano.

Mala idea: Ponerle dos o más cucharadas al café,

Buena idea: Puedes combinar una cucharada de postre y un sorbo de café, eso provocará un contraste en el sabor y evitara que consumas más dulce.

Mala idea: Ir directo a tu lugar y continuar trabajando.

Buena idea: Una caminata de 10 o 15 minutos ayudará a mejorar el trabajo intestinal. Ahora que ya lo sabes defiéndete de este mal implacable.