Cosas que debes saber acerca de la Cesárea

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La cesárea es uno de los procedimientos más comunes en el mundo. En Estados Unidos se realizan 1.2 millones al año… y ese número sube y sube.

Una de las causas principales por las que va en aumento, es porque el sobrepeso complica mucho el embarazo. Aún así, la OMS advierte que se han realizado muchas cesáreas en el mundo, sin realmente ser médicamente necesarias, lo cual pone en riesgo a la mamá y al bebé porque es una cirugía seria.

  1. Sólo en ciertas situaciones, es más segura que el parto natural: Usualmente se realiza una cesárea cuando el bebé no está posicionado correctamente, es decir, su cabeza NO está en dirección al canal de parto. En el caso de gemelos, también se realizan cesáreas de preferencia. Puede suceder también que el bebé se haya enrollado con el cordón umbilical, o que la placenta esté bloqueando la salida del parto, en estos casos es necesario realizar una cesárea, así como cuando la madre tiene condiciones médicas como diabetes.
  2. Aunque sea un procedimiento común, es una cirugía mayor que presenta riesgos: La cesárea es una operación abdominal mayor. Y sólo porque el médico pueda realizarla a buen ritmo y con seguridad, no quiere decir que no hayan riesgos. Entre estos incluyen pérdida de sangre, infección y dañar los órganos de alrededor. También está el riesgo de una embolia pulmonar y que un coágulo de sangre viaje a los pulmones. El bebé puede cortarse durante el procedimiento y también aumenta el riesgo de que necesite apoyo para respirar.
  3. Antes del procedimiento te darán anestesia local, así que estarás despierta TODO el tiempo: A menos que sea una emergencia, te darán una anestesia epidural, la cual duerme la parte del cuerpo de la cintura para abajo. No sentirás dolor, pero podrás sentir presión en el abdomen. La mayor complicación de esta anestesia es que puede darte dolor de cabeza por un par de días.
  4. Lo malo de la cesárea es que el bebé no es colonizado por la bacteria de la mamá, lo cual podría o no afectar su salud: La flora intestinal y vaginal de la madre juega un rol muy importante en colonizar al bebé con sus primeros microbios intestinales. Hay estudios que dicen que si el bebé no tiene esos primeros microbios, podría alterar su microbioma intestinal de por vida. Falta hacer una investigación más profunda para determinar si esto afectaría la salud del bebé a largo plazo, o si podría subir el riesgo de que el bebé desarrolle condiciones de salud como alergias u obesidad.
  5. Requiere un tiempo más largo de recuperación: Si tienes cesárea, tienes que quedarte entre 3 y 4 días en el hospital. Si tienes parto natural, puedes quedarte sólo uno o 2 días. En cuanto a tiempo de recuperación, la mamá puede regresar a su vida normal en 1 o 2 semanas si tuvo un parto natural sin complicaciones. En el caso de la cesárea, el proceso puede tardar de 1 a 2 meses.
  6. El dolor es más intenso: Hay mujeres que evitan el parto natural por el dolor intenso, pero una vez que entres a cirugía, el dolor dura por MÁS tiempo. Como la incisión se realizó en el abdomen, reír, toser, estornudar e incluso salir de la cama duele. Obviamente estarás bien medicada, pero la incomodidad durará por un buen rato. Sin embargo, el parto natural también viene con su propio dolor, especialmente mientras das a luz, pero después de eso sólo hay un poco de incomodidad.
  7. La cicatriz es segura: La incisión se realiza un poco arriba del hueso púbico, así que podrá esconderse la cicatriz con la ropa interior o el bikini. Aún así, es de 10 centímetros y no, no desaparece. Si te toca un buen doctor, no se notará mucho, pero sí estará ahí.
  8. El riesgo aumenta con múltiples cesáreas: Esto sucede por culpa de la cicatriz. La placenta puede crecer en la pared uterina donde está la cicatriz de la última cesárea. Esto puede incluso costarte la vida. Es raro, pero podría provocar pérdida de sangre e incluso una histerectomía.