Dulces que nos hacen regresar a la infancia

Dulce-cachetadas-caramelos

La nostalgia puede ser una forma de idealizar el pasado, la verdad es que muchas veces es inevitable añorar aquellos días en lo que lo único que nos preocupaba era que el aguinaldo que nos daban en el convivio de la escuela estuviera repleto  de nuestros dulces favoritos, por eso hicimos un recuento de los dulces que nos traen los mejores recuerdos de nuestra infancia.

Dulce picosos

Mexican_Candy_Chile_Portico__43443.1429499104.1280.1280

Tal vez en otros países encuentran raro que hasta cuando los mexicanos comemos dulces, nos encanta que piquen, y las cazuelitas son el ejemplo perfecto: eran dulces muy sencillos, que venían en una especie de tapita naranja cubiertas con un plástico, y que sabían deliciosas.

 

Bebidas congeladas

bebidas-congeladas frutsi

El frutsi, aunque no es precisamente un dulce, nos encantaba congelarlo y tardar horas en terminarlo, o bien abrirlo de la parte de abajo y disfrutar su dulce y colorido sabor en los días de calor después de la escuela (además era muy barato).

 

Polvitos agridulces

tumblr_lxo5joBBgY1r66gjio1_500

Además de los polvitos dulces de tamarindo y chamoy, tenemos la fortuna de tener polvitos que nos encantan y que compramos cada vez que podemos: Limon 7, Brinquitos, Miguelitos, Lucas y Picalimón, los vendían en tiritas y aún hoy muchos no podemos evitar incluirlos como sazonador de frutas y verduras frescas.

 

Dulces líquidos

crayon-infancia

Uno de nuestros favoritos era un envase en forma de crayón relleno de una deliciosa pulpa de fresa, mango u otros sabores, y como tenía una tapita lo podías guardar para otro día.

 

Cachetadas

5ec07fcb277eebe79a601430235bfd99

Este caramelo pegado en un papel es de las cosas más sencillas y deliciosas que existen, su sabor y sus colores son muy variados y comerlas con gracia es todo un arte.

 

Anillos de caramelo

anillos-de-caramelo

Hace algunos años este dulce era uno de los más caros porque sólo lo encontrabas en tiendas departamentales,  pero el sabor y lo especial que nos sentíamos con una joya deliciosa en la mano valía todo el esfuerzo que hacíamos en portarnos bien y obtener nuestro premio.

 

Esperamos haberlos hecho recordar bonitos momentos, y aunque algunos de estos dulces todavía los podemos encontrar, coincidimos en que por alguna extraña razón ya no nos saben igual que antes, ¿o sólo somos nosotros?.

FuenteCultura Colectiva.