Mitos y realidades del acné

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“Es normal”. “A todos nos pasa”. “Con el tiempo se te quita”. Todo eso y más has de haber escuchado cada vez que un horrible grano aparece en tu frente.

En esos momentos nada importa. Sólo quieres que alguien te diga cómo quitártelo.

Lo cierto es que sí, el acné es una enfermedad que todas las personas experimentan en algún momento de su vida. En algunos individuos es menos perceptible que en otros. Lo importante es no desesperarse y tener mucha higiene.

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Aquí te dejamos algunos puntos a considerar sobre esta enfermedad.

Realidades

  • El acné se caracteriza por la aparición de granos, barros o comedones. Éstos se forman cuando el poro folicular se infecta e inflama.
  • 80% de los adolescentes tienen acné
  • Algunos recién nacidos y adultos pueden tener granos.
  • Algunos pacientes pueden presentar cuadros acompañados con fiebre
  • Las lesiones de acné aparecen principalmente en frente, mejillas, mentón, espalda, hombros y pecho.
  • Puede agudizarse durante el ciclo menstrual
  • No existen productos mágicos que desaparecen el acné.

Mitos

  • Reventar los barros es la mejor manera de deshacerte de ellos. ¡Falso! Por nada del mundo. Por mucho que te moleste y quieras deshacerte de él…¡no te exprimas los barros! Si lo haces, sólo conseguirás que la infección se extienda o que te dejes una terrible marca que difícilmente se borrará.
  • Comer chocolate te saca barros. Dado que el acné es resultado de un proceso hormonal, lo que comes no tiene influencia en la aparición de granos.
  • Asolearse reduce el acne. Aun cuando el enrojecimiento de los barros se disimule con el bronceado, al perder el color notarás que los barros siguen ahí.
  • Debes lavarte la cara muchas veces en el día. Tener medidas de higiene regulares es importante, pero si exageras, puedes irritar y resecar la piel, lo cual empeorará tu acné.
  • No te maquilles. Hoy en día existen en el mercado muchos productos que te permitirán maquillarte sin riesgo de que tu acné se agrave. Sólo debes asegurarte que contengan acido salicílico o que no sean comedogénicos. De esta manera podrás estar segura de que no vas a obstruir tus poros.
  • El estrés dispara el acné. El estrés por sí mismo no es el problema, sino que los hábitos que se adquieren durante ese tiempo suelen agravar el acné. Estas costumbres pueden ir desde tocarse la cara constantemente hasta descuidar la limpieza

Lo cierto es que debes acudir con un dermatólogo para que evalúe tu caso y él determine cuál es el mejor tratamiento para ti.