¿Podemos detectar si nos están mintiendo?

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Aunque algunas personas tengan un “sexto sentido” o la intuición suficiente para saber si quien les habla dice la verdad, otras no podemos detectar si nos están mintiendo sin descaro.

¿Sabías que el cuerpo y sobre todo el rostro pueden darnos señales para descubrir falacias y falsedades? En este artículo te contamos más.

¿Cómo saber si nos están mintiendo?

Prestar atención a las expresiones faciales y a los movimientos corporales puede evitarnos engaños y mentiras. También puede servir para confiar en los demás (sobre todo si se trata de alguien que acabamos de conocer).

Algunas de las técnicas más eficaces se emplean por ejemplo en los procesos de interrogación de la policía o en los juicios.

1. Observar las microexpresiones del rostro

Se trata de las pequeñas muecas que aparecen en la cara cuando estamos hablando y que revelan las emociones tras las palabras (sobre todo si son mentiras).

Normalmente alguien que no está diciendo la verdad muestra angustia, cejas levantadas y frente arrugada.

2. Prestar atención a la sonrisa

Recuerda empezar el día on una sonrisa en tu rostro.

Algunos individuos sonríen de forma forzada cuando están mintiendo para reducir la presión que esta acción conlleva. Es fundamental diferenciar la sonrisa amable de la “mentirosa”.

¿Cómo hacerlo? Analizando la cantidad de músculos que están implicados:

  • Si la risa es verdadera, toda la musculatura de la cara se mueve, incluso la de alrededor de los ojos.
  • Por el contrario si es una sonrisa forzada “llega” únicamente a los labios y parte inferior de las mejillas. Mira las fotografías y te darás cuenta enseguida.

3. Mirar el contacto de las manos con la cara

  • Cuando una persona miente es probable que se rasque la nariz o que se cubra la boca al hablar.

Esto se debe a que los niveles de adrenalina aumentan al no decir la verdad y esta llega a los capilares nasales, lo que produce picor.

 
  • Por su parte, el acto de bloquear los labios con los dedos o las palmas es una forma inconsciente que tiene el ser humano para “tapar las mentiras”.

También podemos ver que la boca se frunce por la tensión emocional.

4. Concentrarse en la mirada

Concentrarse en la mirada

Engañar al otro no es algo que la gente haga con total placer (salvo excepciones, claro está).

Por eso, si nos están mintiendo es probable que no nos miren directamente a los ojos, o que desvíen la mirada hacia cualquier lado.

  • Esquivar el contacto visual los aleja de la situación y los hace sentir menos culpables.
  • Mirar a los ojos al hablar es señal de confianza, de seguridad y de veracidad. Lo opuesto puede ser sinónimo de traición o falacia.

Presta atención a la velocidad de parpadeo. Quizás el movimiento sea mayor cuando están diciendo una mentira.

5. Analizar la voz

Es otro de los indicadores de mentira o verdad. Por ejemplo, al mentir se puede hablar más rápido o más despacio de lo normal, o puede ser que la tensión emocional provoque cambios en el tono (más agudo o más grave).

Por su parte, balbucear o tartamudear también son signos de no estar diciendo lo correcto, sobre todo si está acompañado de nerviosismo o de enrojecimiento en las mejillas.

Sin embargo, debemos tener cuidado porque estas señales también pueden ser producto de la vergüenza o la timidez de la persona. No te confundas.

6. Evaluar las respuestas inconscientes

La duración de las reacciones y la sincronización en la charla pueden también determinar la verdad o falsedad.

Por ejemplo, si alguien ha ensayado tanto una respuesta o un enunciado, si parece haberse aprendido de memoria cada palabra o si no deja pasar ni un segundo para responder a una pregunta es más probable que esté tratando de engañarnos.

También debes prestar atención a los detalles muy puntuales o excesivos. Por ejemplo, si indica horarios específicos (a las 15:20, a las 12:50, etc) o bien si se extiende demasiado en datos sin importancia (llevaba unos pantalones azules que había comprado con descuento en una tienda del centro de la ciudad justo en frente de la cafetería donde atiende una chica muy agradable…).

7. Indagar y preguntar

Indagar y preguntar

Si sospechamos que alguien nos está mintiendo una buena manera de desenmascararle es preguntando e indagando más a fondo.

Si partimos de la base de que el engaño es premeditado y la persona se sabe las respuestas más habituales, tratemos de ir más allá y hablar de cuestiones más profundas.

Si nos ofrece información incongruente o errónea puede deberse a que no dijo la verdad desde un principio.

Presta atención al tiempo que tarda en dar una respuesta a estas preguntas adicionales.

Por ejemplo, puede volver a las mismas palabras dichas anteriormente y no responder directamente a la consulta, tardar varios segundos en hablar (todo lo contrario a lo ocurrido cuando sabía las respuestas), contradecirse o sentirse cada vez más nervioso.

8. Recordar las palabras dichas

La elección de ciertas palabras o frases también puede ser un indicador de mentiras.

Por ejemplo, si el otro repite exactamente las mismas palabras usadas por ti en la pregunta para dar una respuesta.

A su vez, si en lugar de decir “sí” o “no” en una consulta decide “irse por las ramas” para no comprometerse con una afirmación o una negación.

Hablar de forma autoritaria es también sinónimo de mentir, en algunos casos. Lo mismo sucede con ciertas bromas, el sarcasmo o el uso de frases del tipo “para ser completamente sincero”, “realmente” o “en verdad”.