¿Por qué algunas personas son más propensas a tener hematomas?

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En algunas personas un roce o un pequeño golpe indoloro provoca un hematoma terrible, como si hubieran sufrido un impacto muy fuerte. Lo más extraño es que, a menudo, ni siquiera recuerdan haberse golpeado con nada. Y es que hay personas muy propensas a tener moratones. Pero, ¿existe algún motivo por el que estas personas vayan siempre llenas de moratones?

¿Qué son los hematomas?

Los moratones o hematomas son manchas de la piel, de color azul amoratado, producidas por la acumulación de sangre. Los hematomas se producen cuando los vasos sanguíneos más próximos a la piel (capilares) se rompen, derramándose y filtrándose la sangre por el tejido subcutáneo.

 

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Por qué a algunas personas son más propensas a tener hematomas?

Generalmente se debe a un problema de circulación llamado “insuficiencia venosa”, que es la incapacidad que tienen las venas de las extremidades inferiores para empujar la sangre desde éstas hasta el corazón:

Las venas conducen la sangre desde los capilares hasta corazón. Sus paredes tienen unas válvulas diminutas que se abren y se cierran, ayudando de este modo a controlar la presión sanguínea. Además evitan el reflujo de sangre en sentido contrario, permitiendo que la sangre fluya en una única dirección, hacia el corazón. Sin embargo, cuando las venas pierden elasticidad, se dilatan de forma que las válvulas quedan muy separadas unas de otras. Como consecuencia no cierran bien, el retorno venoso es más lento y la sangre se estanca en los capilares, donde aumenta la presión sanguínea. Los capilares son muy delicados y frágiles, por lo tanto se rompen con facilidad, sobre todo en caso de presión excesiva. Así que en caso de insuficiencia venosa, cualquier roce es suficiente para fracturar los capilares, que vierten su contenido dando lugar a un hematoma. la insuficiencia venosa también propicia la aparición de arañas vasculares (telangiectasias) y varices. Otros síntomas son piernas cansadas e hinchadas, calambres y hormigueo.

Generalmente, esta condición es hereditaria aunque existen otros factores que la propician:

El calor, el sedentarismo, estar mucho tiempo de pie y quieto, los viajes de larga distancia, el uso de anticonceptivos y la obesidad contribuyen a la dilatación de las venas.

El periodo menstrual, igual que el embarazo, favorecen la aparición de hematomas ya que altos los niveles de estrógenos estimulan la dilatación de las venas. Con ello, la insuficiencia venosa es más común en mujeres que en hombres.

La vestimenta y el calzado también se deben tener en cuenta, ya que la compresión local que ejercen algunas prendas puede dificultar el flujo sanguíneo; además, el calzado no debe tener un taco muy alto o sin él, ya que evitan el adecuado movimiento muscular de la pantorrilla, que ayuda al retorno venoso. También algunos medicamentos, sobretodo los anticuagulantes como la aspirina.

La falta de vitaminas K, C y B12 propicia la falta de elasticidad capilar.

Esfuerzo Excesivo. Mientras realizamos ejercicio los músculos se tensan y si éste es muy intenso la excesiva tensión puede hacer que algún pequeño vaso sanguíneo se rompa.

Algunas enfermedades como la dermatosis purpúrica o la hemofilia pueden predisponernos a una mayor aparición de moratones

También los ancianos presentan con mayor frecuencia hematomas, por una mayor fragilidad capilar y problemas en el tejido conjuntivo que sostiene la piel, por lo que los vasos sanguíneos se rompen con mayor facilidad.

Puede suceder que el hematoma aparezca lejos de la zona que le dio origen, así por ejemplo una persona que tuvo una lesión en el músculo de la pantorrilla, si permanece mucho de pie le aparecerá en el tobillo.