¿Qué hacer con las pilas y baterías usadas?


Algunas clases de pilas y baterías contienen compuestos químicos que, en el caso de ser dispuestas incorrectamente una vez agotadas, podrían afectar negativamente al ambiente, incluidos los seres vivos.

Estos residuos cuya generación no se limita exclusivamente al ámbito industrial o comercial, sino que involucra principalmente el uso hogareño y, que además poseen características peligrosas, están incluidos dentro de los que genéricamente se denominan residuos peligrosos universales. Pero al terminar su plazo de vida, seguramente te preguntarás, ¿Qué hacer con las pilas y baterías usadas?.

Podemos optar por las pilas recargables que aunque son contaminantes, pueden ser utilizadas hasta 500 veces, lo que las convierte en las más convenientes o también las pilas secas de zinc-carbón constituyen una alternativa adecuada, pero lo mejor es utilizar siempre que se pueda aparatos conectados a la red eléctrica.

Más sin embargo, le damos mucho uso a las comunes, entonces a la hora de deshacernos de ellas la opción más inteligente es sellar los polos con cintas adhesivas y depositar las pilas usadas en los lugares destinados a su recogida y exigir a los organismos competentes su reciclaje. Hay puntos específicos de recogida de pilas usadas en cada Ayuntamiento en distintos edificios municipales, puntos limpios y en comercios colaboradores como algunas tiendas de fotografía, de electrónica incluso en varios supermercados. ¡Nunca debes enterrarlas!.