Si buscas empleo comienza por cuidar tus redes sociales


De poco sirve tener un perfil completo y bien ciudado en Linkedin si luego, con tu nombre y apellidos, tienes colgadas en Facebook las fotos de tu última borrachera o si te has dedicado a poner tuits contra tu jefe o tus compañeros de oficina.

Tu imagen es tu tarjeta de presentación y es la que te puede abrir o cerrar las puertas de ese trabajo que tanto deseas. “En la Era Digital, donde la principal fuente de búsqueda de empleo es Internet, los datos que exponemos en nuestros perfiles sociales adquieren aún mayor importancia. Las empresas indagan no tan sólo en la información profesional y académica, sino también sobre nuestras redes de contacto e historias personales”, comenta Javier Caparrós, director general de.

“Más que preocuparnos por dar a conocer nuestra imagen, debemos cuidarla seleccionando bien cada post, fotografía o comentario que publiquemos. Un buen ejercicio es preguntarnos si esa publicación nos beneficiará o perjudicará. Y no sólo para buscar empleo: hay muchísimas personas que han perdido sus empleos como consecuencia de sus publicaciones o mentiras que han sido descubiertas a través de las redes sociales”, añade Caparrós.

Las cinco cosas que debes evitar a toda costa

1.Utilizar las redes para criticar tu trabajo, a tus compañeros o a tu jefe, actual o anterior. Una empresa que se precie no querrá contratar a nadie que pueda traer problemas a la oficina. Si tienes quejas de tu jefe, ellos pueden pensar que en realidad tienes un problema con la autoridad y te descartarán. Si tienes quejas de tus compañeros, lo más normal es que crean que no sabes trabajar en equipo.

2.Subir fotos en las que se exponga una mala imagen personal. Todos tenemos un pasado. Y a todos nos han hecho fotos saliendo de fiesta, poniendo caras o cosas peores. Pero si tu cuenta está asociada a tu nombre (y si no lo está, cuidado, que también se puede llegar a ella) este tipo de cosas no ayudan. También los comentarios son mirados con lupa por las empresas: bromear con tus amigos de tal o cual cosa, aunque sea en juego, puede terminar en manos de tu entrevistador. Ellos no te conocen. Sólo saben lo que tú mismo proyectas.

3.Faltas de ortografía o errores en la redacción. Cada vez escribimos peor. La cultura del SMS o del tuit ha hecho que tendamos a abreviar las palabras, a saltárnoslas…y luego están las faltas de ortografía que, por desconocimiento o descuido, pueden hacer que tu futuro jefe no llegue nunca a serlo. Ojo al escribir. No cuesta tanto leer antes de dar a publicar.

4.Cuidar el nivel de privacidad de tus perfiles en las redes sociales y tener muy claro cuál es la información que quieres que sea pública y la que no. Esto debes cumplirlo estrictamente. Si no quieres renunciar a un uso personal de tus redes sociales, procura asegurarte de compartir sólo con quien sepas que es de confianza. Cuidado con los compañeros de oficina. Si te cruzas en sus intereses…

5.Por último, es recomendable evitar los temas polémicos en las redes, como la religión o la política. Aquí hay debate. Expresarse libremente no es malo, pero es cierto que puede suponer un problema si tus ideas no encajan con las de tu nuevo jefe. Piensa antes de publicar si el comentario o foto puede perjudicarte.