Síndrome de Couvade

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Probablemente has escuchado de hombres que padecen los síntomas de su pareja embarazada. Se trata del síndrome de Couvade, mejor conocido como embarazo fantasma, un fenómeno muy intrigante para la medicina, que hasta el sol de hoy, solo se basa en teorías para encontrarle algo de lógica a esta situación tan peculiar.

Los síntomas varían ampliamente de un hombre a otro y por lo general suelen producirse durante el primer y el tercer trimestre del embarazo de la pareja.

Los hombres tiende a experimentar síntomas físicos como: náuseas, ardor de estómago, dolor abdominal, hinchazón, cambios de apetito, problemas respiratorios, dolores, calambres, aumento de la frecuencia de ir a orinar, estreñimiento, etc.

Dentro de los síntomas psicológicos pueden estar los cambios en los patrones del sueño, ansiedad, depresión, nerviosismo, etc.

Tratando de hallar una explicación, algunos médicos sostienen que el aumento de peso es normal porque si la mujer cambia sus hábitos alimenticios, el hombre también lo hará. Las náuseas pueden producirse si la futura madre suele vomitar con frecuencia.

A raíz de tantas dudas han surgido varias teorías:

La teoría psicoanalítica propone que el síndrome de Couvade evoluciona desde la envidia del hombre sobre la capacidad de procreación de la mujer. Otra hipótesis sostiene que los futuros padres pueden ver al niño no nacido como un rival, y para llamar la atención materna manifiestan estos síntomas.

Esta interpretación sugiere que el síndrome tiene como una función protectora para el hombre que le ayuda a identificarse con su pareja embarazada y fortalece de este modo su instinto de protección hacia su pareja y hacia el bebé.

Existe una teoría de origen psicosocial que se enfoca en la marginación de los hombres durante la gestación. El hecho de no poder tener la experiencia del embarazo, hace que se sientan aislados de la maternidad y, para hacer de este periodo algo más “equitativo” comienzan a padecer síntomas del embarazo.

También se sospecha que pueda ser consecuencia por el miedo, la inseguridad y la ansiedad que puede traer consigo la idea de ser padres. O incluso podría verse relacionado con la acción de las neuronas espejo, esas que nos hacen bostezar cuando vemos a alguien bostezando.

No se sabe realmente si el síndrome de Couvade es real o no, pero es factible que los hombres que lo padezcan estén estrechamente ligados emocionalmente con sus parejas embarazadas y con grandes ansias por la llegada del bebé y el comienzo de la paternidad.