Tres trucos con peróxido de hidrógeno (agua oxigenada)

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El peróxido de hidrógeno  (H2O2), conocido popularmente como agua oxigenada, es un compuesto formado solo por agua (H2O) y oxígeno; es agua con otra molécula de oxígeno extra.

El agua oxigenada puede matar microorganismos por medio de la oxidación. Por eso, se lo considera el saneador natural más seguro y efectivo del mundo.

Normalmente sabemos que es un excelente desinfectante y lo utilizamos, por ejemplo, para curar heridas (es perfecto para las lastimaduras de los niños porque, a diferencia del alcohol, no arde al entrar en contacto con la piel lastimada), pero tiene muchísimos usos, solo o en combinación con otros productos.

A continuación puedes aprender 3 trucos con peróxido de hidrógeno: uno para blanquear suciedades difíciles en la ropa, como el color amarillento en la zona de las axilas; otro para desinfectar en cepillo de dientes; y uno para quitar el moho de la cocina o el baño.

1. Truco blanqueador

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Cuando viertes peróxido de hidrógeno, notarás que hace una pequeña espuma, un efecto efervescente. Eso se debe a la acción del oxígeno, y puede servir, por ejemplo, para blanquear la ropa. Es útil para almohadas amarillentas, ropa oscurecida por el sudor en la parte de las axilas, o los calcetines. No tiene que ser necesariamente ropa blanca; si no lo dejas demasiado tiempo no debería dañar el color.

Necesitas:

  • Peróxido de hidrógeno
  • Detergente (preferentemente biodegradable)

Cómo se hace:

Mezcla dos partes de peróxido de hidrógeno con una de detergente. Usa un atomizador para esparcirlo sobre la mancha (si no tienes, colócalo en la prenda con una cuchara). Espera 30 minutos, enjuaga esa zona de la prenda y luego lávala de la forma habitual.

2. Truco desinfectante

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El cepillo de dientes se llena constantemente de gérmenes que salen de nuestra boca y quedan en él. Si no lo desinfectamos periódicamente, acabaremos llevando de nuevo a los dientes los microorganismos que retiramos.

Para evitarlo, coloca tu cepillo en un vaso y vierte sobre él agua oxigenada, que hará espuma. Déjalo sumergido durante tres o cuatro minutos y luego enjuágalo muy bien con agua.

3. Truco anti-moho

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En las superficies que están expuestas a la humedad y no reciben mucha luz, puede formarse moho. Como el peróxido de hidrógeno es fungicida (mata hongos) y bactericida, puede ayudar a eliminarlo.

Para esto, rocía peróxido de hidrógeno sobre el moho, espera 10 minutos y limpia con un trapo seco. El moho desaparecerá.