Vientre inflamado y su relación con tu alimentación


Por la mañana, al despertar, es el único momento del día en que amas tu vientre. Está plano y lo mejor es que no te duele. Sin embargo, todo cambia en cuanto pruebas alimento. Para cuando llega la tarde, ya tienes el vientre inflamado y pareciera que estás embarazada. Muchas veces esto se puede remediar con buena alimentación y disciplina.

Como bien sabes, la inflamación abdominal suele venir acompañada de eructos, flatulencias y dolor. En la mayoría de los casos, todos estos síntomas se presentan cuando existe sensibilidad en el colon.

Conocido como síndrome de colon irritable, este padecimiento se presenta cuando hay una reacción negativa a la fermentación de los alimentos durante la digestión, o bien cuando se  viven situaciones de estrés y nerviosismo, así como el sedentarismo y no tomar suficiente agua.

Si estás cansada de tener el abdomen inflamado será necesario que hagas algunos ajustes en tus hábitos alimenticios.

Para no tener vientre inflamado debes evitar:

  • Comer de pie y rápidamente
  • Comer en abundancia
  • Condimentos
  • Grasas
  • Picante
  • Tabaco
  • Dulces y chicle
  • Bebidas alcohólicas
  • Refrescos
  • Cerveza
  • Leguminosas (haba, lenteja, garbanzo, frijoles)
  • Crucíferas (col, brócoli, coliflor)

En vez de ello, será necesario que:

  • Lleves una dieta equilibrada y rica en fibra (favorece el consumo de verduras crudas)
  • Realices ejercicios para tonificar el abdomen
  • Respeta los horarios de tus comidas y cuando te sientes a la mesa, concéntrate sólo en eso. Evita atender asuntos de trabajo o comer frente a la computadora.
  • Mastica bien y despacio. Esto es imprescindible para tener una buena digestión
  • Reduce el tamaño de tus porciones

Además, te sugerimos que evites beber líquidos durante la comida, ya que diluyen los jugos gástricos encargados de procesar alimentos. Lo ideal es tomarlos después de comer y durante todo el día para activar el tránsito intestinal.

Si después de comer notas que tu vientre comienza a inflamarse, beber una infusión de manzanilla, menta o anís te ayudará a disminuir las molestias.